Retablo de Joara
Recuerda que puedes descargarte este archivo siempre y cuando estés registrado.Gracias por acercarte hasta la iglesia de San Andrés en Joara. Sí, te hablo yo, el retablo mayor. Llevo toda la vida y, en mi caso, son casi cinco siglos, contando historias.
Estoy dedicado a san Andrés, patrón de este templo, que ocupa, como no podía ser de otro modo, mi centro. ¿Lo ves? Es fácil, porque es la escultura de mayor tamaño y lleva sus atributos, la cruz del martirio y el libro sagrado. Sobre él, en el cuerpo superior, se encuentra la Virgen representada en el momento de su Asunción y Coronación.
Mis siete calles están llenas de detalles. En las más estrechas aparecen los cuatro evangelistas, mientras que en la predela, es decir, en mi base inferior, se reúnen los apóstoles dialogando en parejas. En el centro destaca un magnífico sagrario con la imagen de Cristo resucitado.
Las pinturas que me decoran fueron contratadas en 1541 al artista leonés Cristóbal de Colmenares. En ellas se narran episodios de la vida y martirio de san Andrés, así como escenas de la Pasión de Cristo. Si te fijas bien, descubrirás algo curioso: muchos personajes visten como los hombres y mujeres del siglo XVI, es decir, con armaduras, sombreros con plumas, jubones y calzas propios de la época del pintor. ¡todo por hacer más comprensible y cercana la historia sagrada¡
Mis pinturas muestran una clara influencia flamenca, mientras que mi arquitectura está repleta de elementos renacentistas: bustos, medallones, figuras fantásticas, grutescos y delicadas decoraciones talladas, que hacen que cada vez que me mires, descubras algo nuevo.
He de decir que, pese a mis cinco siglos de historia, me conservo muy bien, tal y como me construyeron. Tanto es así que no pocos me consideran un valioso testimonio del arte y la imaginación de los artistas del Renacimiento leonés. Pero, ya ves, no se me ha subido la fama a la cabeza y aquí sigo contando historias.